Hijo de actores (su madre fue la intérprete Joaquina Baus, primera dama del teatro del Príncipe, y su padre, José Tamayo, fue, además de primer actor, director de escena) y pariente de dramaturgos y políticos influyentes, como Antonio Gil y Zárate, que era tío suyo y le consiguió un puesto de oficial en el Ministerio de Gobernación. Se casó, además, con una sobrina del gran actor Isidoro Máiquez y sus hermanos fueron también hombres de teatro: Andrés Tamayo escribió algunas obras y Victorino Tamayo fue actor y comediógrafo.
Hasta 1856, cuando escribe su última obra en esta forma, La bola de nieve, escribió siempre en verso; su ideología es conservadora (fue amigo de Alejandro Pidal y Mon y perteneció al partido tradicionalista; eso le valió algún destierro). Su medio centenar de piezas puede dividirse en dos grandes épocas.
En la primera, de inspiración neorromántica, cultivó del drama histórico y destacan, aparte de Juana de Arco, los dramas El seis de agosto o España sin honra (1848), Ángela (1851), adaptación de Schiller, Virginia (1853) y Locura de amor (1855), en prosa, sobre Juana la Loca.
En la segunda, inscrita dentro del Realismo moralizador y la alta comedia de tesis, tiene su programa expuesto por el propio autor en el discurso que pronunció al ingresar en la Real Academia Española en 1859: La verdad considerada como fuente de belleza en la literatura dramática. Se trata de obras de intención moralizadora, en que se pretende denunciar la corrupción moral de la sociedad y la pérdida de valores como la familia, la religión, la honestidad etcétera. Así por ejemplo en La bola de nieve (1856), sobre los nefastos efectos sociales de los celos; Lo positivo (1862) ataca la ideología del materialismo y el afán de lucro a través de largos y desafortunados monólogos y sermones; Lances de honor (1863), que no es una comedia sino un drama, critica desde la ética cristiana la costumbre social de los duelos en la persona de un político conservador que rehúa el duelo a pesar de ser afrentado de forma contumaz por un malvado liberal, y Un drama nuevo (1867), su obra más importante, en la que recrea el tema realidad-fantasía. Su fracasada Los hombres de bien (1870) es una condena de la educación liberal de las mujeres y se dirige:
Contra la tibieza, pasividad o cobardía de los que en la sociedad pasan por «hombres de bien», pero no se significan en la defensa de los valores amenazados.
Aparte pueden considerarse sus numerosas refundiciones y adaptaciones de obras dramáticas extranjeras, o sus obras de mera distracción, como Don Simplicio Bobadilla, escrita con su hermano Victoriano Tamayo y que es una zarzuela de magia de 1853, o sus obras en colaboración, casi siempre con sus amigos, los conservadores Manuel Cañete y Aureliano Fernández Guerra.
RaquelBellobi
miércoles, 16 de mayo de 2012
¿Mejores amigas? Dicen que eso no existe…
“Riiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiing, riiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiing”
La despertó. Solo eran las 7 de la mañana. Lo cogió medio dormida, con los ojos medio cerrados aún.
-Creo que sí, lo voy a hacer. Voy a seguir para adelante con esto, es mi vida y ahora la suya también. Ahora estamos unidos, somos dos. –respondió su amiga María, muy segura de lo que decía.
En realidad, ella no estaba de acuerdo con su opinión, sólo tenía 15 años. Tenía una vida por delante, unos amigos….y por eso lo arruinaría todo.
Era un sábado por la noche, uno de tantos. Se reunieron todos los amigos para cenar. No había sábado que no lo hicieran. Fueron al mismo sitio de siempre. Un bareto medio abandonado con un futbolín, al que sólo iban ellos. Pero les gustaba, era de confianza. Marta no se sentía muy a gusto, hacía poco se había peleado con su mejor amiga María, y esa situación no le gustaba. Estaban sentadas lejos, muy lejos una de la otra, ni podían mirarse casi. Pero era lo mejor, evitaban malas caras.
Se abrió la puerta del bar, y apareció Dani, uno de los chicos más guapos que había en todo el pueblo, y cómo no, estaba saliendo desde hacia más de un año con Marta. Eran la pareja perfecta, buenos estudiantes, muy guapos, de buenas familias…
María, no pudo más, no soportaba aquella situación. Se dirigió a Marta, y no le hicieron falta palabras. Se abrazaron muy fuerte, y estuvieron así un largo rato, nada las podía separar. Pensaron que si hablaban podrían aclarar un poco lo sucedido.
-No quería que pasara esto, te lo juro- dijo María con voz de preocupación.
- No pasa nada, somos humanos, cometemos errores, pero júramelo que no me lo volverás a hacer… -dijo Marta, sintiendo que le había fallado.
-Te lo juro no quería hacerlo, no era mi intención, ninguna vez pensé en hablarle a Dani de esa manera, en serio, no sé qué me paso..- respondió muy preocupada María
-Ya está, no pasa nada. – respondió Marta.
Y llegó el sábado. Aquella noche había una fiesta en una de las discotecas del pueblo. Todos los amigos decidieron ir. Marta no pudo ir, sus padres la habían castigado. Sus notas, desde que estaba con Dani, habían empeorado mucho. Pasaba demasiado tiempo con él, y eso a su madre no le gustaba.
Empezó la noche, se lo estaban pasando muy bien. Estaban en el parquin de la discoteca. Todos pensaban que la noche empezaba con muy buen pie...
Eran aproximadamente las 3 de la mañana. María se encontraba bastante mal, supongo que seria por el exceso de alcohol en sus venas. María tenia cuerpo de modelo, era muy guapa, tenia los ojos verdes, muy bonitos. Una melena ondulada, castaña, que le llegaba a la cintura. Siempre iba muy bien vestida, con sus complementos. Muy coqueta, siempre. Dani, le ayudó, pues no se podía aguantar de pie. Salieron de la discoteca, para que le tocara el aire y se despejara. María tropezó y cayó encima de él. Sus labios casi se rozaron, sus ojos brillaban en la oscuridad de la noche …no pudieron aguantar aquella tentación. Se besaron. Entraron en el coche de Dani. Se desnudaron. Empezaron a besarse de una forma muy apasionada. Hicieron el amor hasta que salió en sol.
Eran las 8 de la mañana, hacía mucho frio, estaban desnudos. Dani aun seguía dormido. Sus ronquidos fueron los que despertaron a María. No podía creer lo que estaba viendo. Estaba desnuda, en el coche del novio de su mejor amiga. Despertó a Dani moviéndolo bruscamente.
-Qué ha pasado, Dani? Me duele mucho la cabeza… no sé qué ha pasado… no me acuerdo de nada… - dijo María muy asustada.
-Creo que es evidente lo que ha pasado, María. Lo mejor será que no le digamos nada a nadie, yo te llevo a casa, y haremos como si esto nunca hubiera sucedido. Es lo mejor para los dos…
Decidieron no decir nada, que era lo mejor para ellos, y para Marta. María se sentía muy mal por lo que le había hecho a Marta. No quería volver a estar peleada con ella. Ahora estaban muy bien. Eran las mejores amigas del mundo. Sonó el teléfono como cinco veces, al final María lo cogió.
-Maaaaaaaaaaría!! ¿Cómo fue la noche ayer? Espero que te lo pasaras muy bien!! – era Marta.
-Me lo pasé muy bien! Disfruté mucho de la noche, aunque me duele mucho la cabeza… -Respondió María sin saber muy bien qué decirle.
-Te cuelgo que mi madre me llama para comer. Ya hablaremos!! Por cierto, ¿viste a Dani? Aun no me ha dicho nada… supongo que estará bien… -Dijo Marta un poco preocupada por el tono de su voz.
-Ayer lo vi varias veces, pero iba con sus amigos. Tranquila, no te preocupes estará durmiendo que ayer fue una noche muy larga… Yo también me voy, que tengo que hacer todos los deberes para mañana y aún no he empezado. Un beso. -respondió María un poco asustada. Y colgó.
Marta notó algo raro en la voz de María, pero pensó que sería porque se encontraba mal. Jamás sabría qué había sucedido en realidad.
Pasó aproximadamente un mes. María estaba en su cama, con vómitos, y le dolía mucho la barriga. Llevaba dos días así y no quería ir al médico. Su madre estaba muy preocupada.
-María, voy a llamar a el médico de cabecera para que venga a verte, no puedes estar toda la vida así. ¡Estás fatal! –dijo su madre enfadada, pero muy preocupada a la vez.
-No, por favor, mamá, no lo llames. Llama a Marta, y que venga a casa. Ayer me llamó y no le cogí el teléfono, debe estar preocupada… No sabe nada de mí.
Marta recibió la llamada, y salió de casa disparada, en dirección a casa de María. Oyó una vibración. Miró el móvil. Ponía: De; María. Se paró, primero pensó: ¿para qué me lo envía? Si estoy yendo a su casa, pero luego lo abrió.
Lo leyó rápido, y se quedó boquiabierta. Lo volvió a leer, no podía creer lo que había leído: “Maria, ve a la farmacia, cómprame un test de embarazo. No preguntes, cuando llegues te cuento, por favor. Marta se quedo atonita por lo que acababa de leer, pero lo compró. Fue a una farmacia que estaba en un barrio que nunca habían ido. Aún no podía entrar en razón…Pensó ¿Cuándo? ¿Dónde? ¿Con quién?... Todo eran preguntas. Sólo quería llegar a casa de María y que se lo explicara todo. Tardó unos cuarenta y cinco minutos en llegar a su casa. Su madre se alegro mucho de verla.
-Hola! Soy Marta, señora Gómez, ya he llegado!- Dijo Marta por el interfono, jadeando, pues había venido corriendo desde la otra punta del pueblo.
La madre de María abrió la puerta de casa.
-Buenas tardes, bonita. Gracias por venir. No sé que le pasa a María, lleva dos días con vómitos y sin comer nada.
-Tranquila, media clase está en casa, con vómitos también. Es normal en estas épocas. Tarde o temprano te toca pasarla. Es la gripe, estoy segura. Confíe en mí, señora Gómez. –respondió intentando ayudar al máximo a su amiga.
Entró en su habitación, la cara de María era un poema. Estaba blanca, como, con mucha rabia, tiró el test de embarazo encima de la cama.
-¿Me puedes explicar qué significa esto? ¿Me lo quieres explicar? – Dijo Marta con mucha rabia, intentando no gritar.
- Marta, por favor, espera. Te lo voy a contar todo. ¿Recuerdas la fiesta en el pueblo de hace un mes aproximadamente? Sí, aquella fiesta a la que tu no pudiste ir, que estabas castigada. Bebí mucho, no sabía muy bien lo que hacía… Yo no me acordaba de esto, pero hace cinco días que me tenía que haber bajado la regla. Y aún no me ha llegado… entonces me he empezado a encontrar mal de esta manera. Y he empezado a atar cabos.
- ¡Estás loca! ¿Cómo se te ocurre? Tienes 15 años. ¿Quieres traer un bebé al mundo? Porque yo sí quiero, pero cuando tenga 25 o más… - Dijo Marta sin poder comprender lo que acababa de oír.
En ese mismo instante María se puso a llorar.
-Vale, María, tranquila, no pasa nada. A lo hecho pecho. Y ahora solo puedes aceptarlo. Sabes que yo te voy a ayudar en todo lo que sea. Primero, hazte la prueba. Puede ser que todo sea unas coincidencias y no estés embarazada.– Dijo Marta sintiéndose un poco culpable por cómo le había gritado, después de todo lo que estaba pasando ella.
Se hizo la prueba. Dio positivo. Ninguna de las dos se asusto. María decidió no tenerlo, porque sólo tenia quince años, pero por otra parte era como matar a una persona. No podía hacer ni una cosa ni otra. Marta decidió que lo mejor para su amiga María era que abortase. Así que se lo contó todo a la madre de María. Su madre no se lo podría creer, estuvieron en manos de médicos y al final abortó. María perdonó a Marta que se lo hubiera contado a su madre, entendió que era lo mejor para ella. Nadie más se enteró de esto nunca.
miércoles, 9 de mayo de 2012
miércoles, 11 de abril de 2012
martes, 31 de enero de 2012
lunes, 30 de enero de 2012
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